Ventajas del DHA

El cuidado de su función visual, desde el ojo seco hasta cualquier proceso degenerativo

Oftalmología
Oftalmología

El DHA es esencial para el correcto desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central y de los fotoreceptores de la retina, siendo la retina el tejido del cuerpo que tiene la concentración más elevada de DHA. Los fotoreceptores, neuronas especializadas en la función visual, son una parte de la retina que usa el DHA como conductor y se dividen en conos y bastones; dado que los fotoreceptores se renuevan cada día, es importante mantener los niveles de DHA adecuados tanto durante los primeros meses de vida como en la edad adulta.
Los niños que han recibido niveles adecuados de DHA presentan mayor agudeza visual y procesan mejor las imágenes. Con la edad, la vista pierde un poco de su capacidad y se desarrollan nuevos padecimientos como pueden ser las cataratas, el glaucoma, la degeneración macular y la sequedad en los ojos, por lo que se recomienda la suplementación con DHA también en la edad adulta.
La suplementación con DHA ayuda a conseguir una mejor visión y esto se debe a una mejora en la agudeza visual derivada de un mejor funcionamiento de la zona central de la retina denominada mácula y que es la responsable de que veamos los objetos nítidamente.
Aunque el DHA no corrige problemas como la presbicia o vista cansada, la miopía, hipermetropía o astigmatismo, si ayuda a mejorar la función de la retina logrando una mejoría en la salud visual en general.
Las indicaciones en oftalmología son indiscutibles y actualmente, el DHA se está utilizando para frenar cualquier proceso degenerativo del ojo, incluida la degeneración de la mácula, la formación de cataratas, la progresión de la miopía y el glaucoma.
OJO SECO
Una de las más frecuentes consultas en oftalmología son las comunes alteraciones de la superficie ocular que producen el síndrome de ojo seco. El efecto del DHA en la superficie ocular es múltiple: protector mecánico, nutritivo, de protección química y antiséptica, por lo que desde SendaBio se está finalizando el desarrollo de un innovador producto paliar los problemas originados por el ojo seco.
El DHA actúa en todos los tipos de trastornos de ojo seco: alergia, con perfil hormonal (andrógenos), debido a infecciones o a trastornos metabólico-dietéticos. Los síntomas de sequedad ocular (sensación de roce, picor, ardor, visió borrosa) mejorar cualitativamente tras la suplementación periódica con DHA.
En la capa más superficial de la película lacrimal del ojo existe una fina capa de grasa que previene la evaporación de la capa de agua que se encuentra debajo de ella. El DHA modifica la composición de ácidos grasos de la superficie ocular aumentando la fluidez, reduciendo la viscosidad de la película lipidica y normalizando la tensión superficial de la película lagrimal, lo que evita el estancamiento de las secreciones y ayuda a mantener una óptima calidad de dicha película lipídica que baña el ojo.

Mantenemos su memoria, capacidad de aprendizaje y sociabilidad alo largo de los años cuidando su cerebro y sistema nervioso

Neurología
Neurología

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga constituyen un tercio de todos los lípidos de la materia gris del cerebro, siendo el DHA el más abundante. Se sabe que desempeñan un papel importante en el desarrollo estructural de las membranas sinápticas y de los nervios. Por todo ello, supone un apoyo ideal para el normal funcionamiento del sistema nervioso, para un correcto desarrollo cognitivo y para mantener la capacidad de memoria y aprendizaje.

El DHA constituye el 60% de los ácidos grasos poliinsaturados de las membranas de las células neuronales. Según se va avanzando en edad, se produce un aumento de los ácidos grasos saturados y se reducen los niveles de DHA, modificándose las membranas que ven reducida su fluidez, necesaria para su normal funcionamiento.

Paralelamente a esta reducción de los niveles de DHA, el riesgo de enfermedades degenerativas asociadas a la edad aumenta. El DHA está severamente reducido en situaciones fisiopatológicas causadas por la edad, Alzheimer, Parkinson, consumo alcohol,… Existen evidencias clínicas en las que la ingesta de DHA influye positivamente en la reducción del Déficit Cognitivo Leve (DCL), la demencia y enfermedad de Alzheimer.

Por otra parte, según recientes investigaciones, niveles elevados de ácido fitánico y reducciones en los niveles de DHA se han asociado con el daño cognitivo en la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

SendaBio dispone del mejor producto con DHA puro y bajo en fitánico del mercado para la prevención de enfermedades degenerativas, y asimismo, está desarrollando nuevas investigaciones en éste ámbito.

Cuidando de su salud desde la propia concepción de la vida

Infancia, lactancia
Infancia, lactancia

Uno de las principales áreas de investigación y desarrollo de nuevos productos se centra en la salud de la mujer y del recién nacido desde los primeros meses del embarazo hasta el período de lactancia y primera infancia.

Diferentes estudios epidemiológicos demuestran los efectos saludables de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 durante la gestación, tales como la disminución del riesgo de desarrollar hipertensión asociada al embarazo y la depresión postparto, así como la relación entre el aumento de la duración de la gestación para reducir la prevalencia de la prematuridad y del bajo peso al nacer del niño.

El aporte de DHA de la madre al feto en cantidades adecuadas es fundamental en la concepción, para el desarrollo de la placenta, del embrión y, en definitiva, para el resultado final de la gestación. El DHA es importante para el crecimiento y desarrollo del feto y del recién nacido, especialmente para el sistema nervioso central y visual.

Las carencias durante la gestación y el primer año de vida influyen en la integridad neurológica y afectan selectivamente al aprendizaje y a la capacidad visual del nuevo ser.

Nacemos con un desarrollo cerebral de alrededor del 15%, que se completa al sexto año de vida, por lo que una correcta suplementación de DHA durante la infancia es fundamental.

Mejorando el rendimiento en el deporte y la recuperación tras el ejercicio

Medicina deportiva
Medicina deportiva

Cada vez son más numerosas las evidencias que encuentran efectos beneficiosos en la ingesta diaria de DHA en forma de triglicérido en los deportistas, especialmente en los de alto nivel.

Cuando se realiza actividad física, especialmente de alta duración y/o intensidad, el cuerpo es sometido a principalmente a dos tipos de procesos: inflamatorios y oxidativos. En ambos casos el DHA tiene un efecto protector importante.

En líneas generales, incrementar el consumo de omega3 supone equilibrar la relación omega6-omega3, con lo que conseguiremos controlar los procesos inflamatorios. Los ácidos grasos omega-3 y en especial el DHA presenta una acción antinflamatoria, y previene y mejora los problemas en articulaciones, ligamentos, así como el dolor muscular que aparece como consecuencia del ejercicio intenso. Esto, traducido a la práctica deportiva, significa un menor número de lesiones y menores tiempos de recuperación en caso de que se produzcan.

Por otro lado el ejercicio aeróbico de intensidad alta da lugar a la producción de radicales libres, los cuales afectan al DNA, por lo que el ejercicio físico aumenta el daño oxidativo del DNA. Si bien el DHA no es un antioxidante directo, si actúa sobre las membranas celulares, dotándolas de mayor estabilidad y resistencia frente al daño oxidativo.

La suplementación con DHA disminuye el daño oxidativo originado por el esfuerzo físico intenso, lo que es especialmente relevante en el caso de deportistas aficionados, cuyo nivel de daño oxidativo es mayor al no tener entrenadas las defensas antioxidantes del organismo.

Las mejoras que obtiene el deportista al ingerir DHA son:

  • Aumento del consumo de oxígeno absoluto y relativo
  • Aumento de la carga correspondiente al umbral ventilatorio 2
  • Disminución del daño oxidativo por esfuerzo físico
  • Disminución del daño oxidativo del ADN tras ejercicio aeróbico
  • Incremento de capacidad antioxidante total en plasma
  • Elevada actividad hipolipemiante
  • Mejora el tiempo de recuperación tras el esfuerzo intensoSendaBio tiene un serio compromiso de investigación y desarrollo de nuevos productos con DHA orientados a la mejora de la actividad física en el global de la sociedad, tanto para el aficionado al deporte como para el deportista profesional de alto nivel.

Dando los pasos que la salud de su corazón necesita

Cardiovascular
Cardiovascular

La salud cardiovascular es una de las principales áreas de enfoque de nuestro I+D+i, ya que son las enfermedades cardiovasculares el principal problema de salud pública debido a su alta incidencia, siendo la primera causa de muerte en Europa, Estados Unidos y gran parte de Asia y su prevalencia continúa creciendo. Diversos estudios epidemiológicos y de intervención nutricional indican que la dieta juega un papel decisivo en la promoción y prevención de la enfermedad cardiovascular. En la actualidad gran numero de evidencias científicas demuestran que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga de la serie Omega 3 producen una disminución del riesgo cardiovascular.

Las recomendaciones de consumo de omega 3 han sido incluídas en las guías de actuación de las grandes asociaciones científicas como la AHA, Sociedad Americana de Cardiología y la ESC, la Sociedad Europea de Cardiología, aunque con diferente nivel de evidencia. Las recomendaciones de la OMS, FAO, AHA y ESC varían entre 1000 y 2000 mg/día y nunca menos de 250 mg en referencia al indicador independiente de riesgo de muerte a dosis inferiores.

Es reconocido el efecto antitrombótico, antiinflamatorio, antiarrítmico y vasodilatador del DHA. Y en éste sentido, SendaBio, en su línea de continua innovación y desarrollo de nuevos productos, está ultimando la investigación de un suplemento innovador que aglutine los siguientes beneficios ya avalados por diversos estudios:

  1. Regular los niveles de triglicéridos y VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad) en el plasma, sin los efectos indeseables de los fármacos usados para ello.
  2. En términos de colesterol y metabolismo lipídico, además de lo anterior se ha observado que el DHA eleva los niveles de HDL, llamado popularmente “colesterol bueno”.
  3. Aumentar la vasodilatación arterial.
  4. Reducir la hipertensión arterial moderada.
  5. Disminuir el riesgo de trombosis. El DHA disminuye la viscosidad de la sangre y mejora la deformidad de los góbulos rojos, con el consecuente efecto protector antitrombótico, protegiendo de esta forma frente al ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular.
  6. Disminuir el índice de crecimiento de la placa aterosclerótica. La aterosclerosis es un proceso fisiopatológico que tiene lugar debido a dos factores principales: la dislipidemia (triglicéridos y colesterol elevados) y la inflamación.
  7. Ayudar en la prevención de la arritmia y la consecuente muerte súbita (estudios DART y GISSI-Prevenzione).